Sensor de Movimiento

En la actualidad, tanto la seguridad personal como el resguardo de nuestros bienes se han convertido en una preocupación. Por eso cada vez son más los dispositivos diseñados para aumentar la comodidad y seguridad en nuestro hogar o empresa.

Sensor de Movimiento

Sensor de Movimiento

Uno de estos tantos avances tecnológicos son los sensores de movimiento que actualmente se instalan en muchas compañías y residencias. Dichos dispositivos se han convertido en una herramienta muy utilizada por sus beneficios.

¿Qué es un sensor de movimiento?

Los sensores de movimiento son novedosos dispositivos que detectan cuando alguien se desplaza en un área específica. Su funcionamiento consiste en unidades emisoras o receptoras de señales que permitan detectar presencias. Luego de la detección, en un tiempo muy corto, el sensor debe generar una señal como encender luces o alarmas.

Estos dispositivos pueden encontrarse como parte de sistemas de seguridad o como estrategia para disminuir el consumo de energía eléctrica.

Guía de compra

Si estas considerando la idea de adquirir un sensor de movimiento hay varias cosas que debes tener en cuenta. Antes de hacer la inversion debes asegurarte de comprar el mejor sensor disponible en el mercado. A continuación te presentaremos un listado de las características que debes revisar en cualquier sensor de movimiento.

Sensibilidad

La sensibilidad es una de las características más importantes a considerar al comprar un sensor. De esta característica depende el tiempo de reacción del dispositivo ante un movimiento. Verás, mientras más sensible al movimiento sea el sensor más rápido emitirá la señal. Esto es lo que también se conoce como tiempo de reacción y es crucial para tu seguridad.

Si el bienestar y la seguridad es tu prioridad, debes prestar especial atención a la sensibilidad del dispositivo.

Distancia y ángulos que cubre el sensor

Así como la sensibilidad, la distancia y los ángulos que cubre el sensor de movimientos son importantes al momento de comprar.

Pero en gran medida, estos aspectos debes considerarlos dependiendo del lugar en el cual lo instalarás. No se trata de conseguir uno con el mayor posible, solo necesitas saber dónde ubicara cada sensor según su ángulo. Verás, los sensores con ángulos menores a 180° es mejor ubicarlos en interiores. Por su parte, los sensores con ángulos entre 180° y 360° son más eficientes en áreas externas.

La distancia que cubre el sensor también debe ser considerada al comprar tu dispositivo. Si necesitas cubrir espacios pequeños bastará con un dispositivo de gama media. Pero si en tu caso, necesitas abarcar grandes espacios como jardines, necesitarás un alcance de hasta 12 m.

Autonomía

Cuando hablamos de autonomía nos referimos a la no dependencia de un cableado para obtener energía. Aunque hay muchos que prefieren un sistema tradicional alámbrico para surtir de energía al sensor y no está mal.

El punto es que estos sistemas no funcionan si se les interrumpe la energía por fallas de electricidad. De hecho, los cortes del sistema eléctrico son una estrategia que se puede utilizar para escabullirse de los sensores. Pero esto no debe aterrarte, puesto que se pueden implementar fuentes alternativas de energía como lo son los paneles solares.

Estas fuentes alternativas servirán para garantizar la función del sensor siempre que se cuente con incidencia directa de luz solar. Así, para alimenta la batería de tu sensor solo necesitaras de 6 a 8 horas de luz.

Por otro lado, los sensores inalámbricos han llegado como una solución para evitar dolores de cabeza. Estos consisten básicamente en sensores que implementan baterías para garantizar su funcionamiento. Son una excelente opción para utilizar en exteriores, solo necesitas asegurarte de elegir un sensor con buena batería.

Otro aspecto a considerar es la ubicación del dispositivo. Si lo instalas en una zona muy concurrida el sensor se encenderá y apagará muchas veces disminuyendo su tiempo de vida útil. Así que considera todo esto antes de elegir.

Tipo de sensor

Existe una amplia variedad de sensores de movimiento pero se pueden agrupar es tres grandes grupos, activos, pasivos y duales. En este apartado te explicaremos en qué consiste cada uno.

Sensores pasivos. También se conocen como PIR y son los tipos de sensores más utilizados en cuanto a alarmas se refiere. Son llamados como sensores pasivos porque no emiten energía, por el contrario, detectan cambios de energía en el lugar. Este tipo de sensores utilizan tecnología de infrarrojo para hacer su detección.

Sensores activos. Estos sensores son lo opuesto a los sensores anteriores, estos emiten energía para llevar acabo se detección. Su funcionamiento puede implementar tecnología de microondas, ultrasonidos, movimiento reflexivo o vibración.

Sensores duales. Este tipo de sensores implementan una eficaz combinación de tecnologías, tanto del sistema activo como del pasivo. La combinación con la que cuentan estos dispositivos los convierten en sensores muy confiables para instalar en tu hogar o empresa.

Uso del sensor

Otro de los aspectos a considerar es el uso que quieres darle al sensor. Si vas a implementar los sensores de movimiento por cuestiones de seguridad, es mejor elegir dispositivos de alta gama. Pero no se trata solo de seguridad, hay quienes solo lo implementan por comodidad por lo que basta con un sensor sencillo.

¿Por qué adquirir un sensor de movimiento?

Cuando hablamos de sensores de movimiento muchos piensan directamente en sistemas de seguridad pero funcionan para algo más que eso.

Efectivamente, son muchos los sistemas que incluyen este tipo de sensores para ahuyentar a los malhechores de manera eficaz. Es indudable que son una excelente opción para tu seguridad ya que permite sorprender a personas indeseadas en tu propiedad.

Si deseas instalarlo para mejorar la seguridad de tu hogar es perfecto. Pero no solo se trata de un dispositivo de seguridad, también te permite ahorrar dándote mayor comodidad.

Debes saber que los sensores son una excelente manera de ahorrar en tus facturas de servicio eléctrico. Esto es porque solo se mantendrán encendidas las luces de las habitaciones concurridas mientras las otras no. Además, en centros residenciales son buenísimos para mantener la iluminación en todo momento que se requiera y sin olvidos.

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